viernes, 7 de octubre de 2011

Depresiones, everywhere

A veces me replanteo por qué soy tan rematadamente tonto y tengo tantas tonterías y cacaos mentales. Me hundo fácilmente (un hundimiento no muy profundo, no os penséis lo peor) cuando pienso en muchos aspectos de mi vida que o no están bien o no me gustan cómo son. Tengo la mala costumbre de pensar que la vida debe ser como yo quiero y me sienta mal que a veces no sea así, y no me gusta tener esos pensamientos ya que son el fruto de una persona inmadura, aunque considero que siempre debemos conservar cierto grado de inmadurez.
El caso es, que me voy del tema, que no debo hundirme o sentirme mal por muchos aspectos de mi vida que no me gustan como son o me entristecen, ya sea por el tema del amor, mi futuro, la familia, los amigos o mi vida en general. ¡Debo ser feliz! pero... ¿Puedo llegar a serlo de verdad?