viernes, 2 de noviembre de 2012

Doble oportunidad

¿Llegamos alguna vez a un punto en el que nos conocemos absolutamente a nosotros mismos? No lo creo.
Esta idea lleva rondándome la cabeza hace ya bastante tiempo. Comenzó en la cumbre de la montaña, cuando me conocí verdaderamente a mi mismo. Fue un: "Oh, por fin se quién soy, por fin me conozco a mi mismo, por fin puedo ser yo mismo." Pero como siempre a de haber algún motivo para rascarse el coco, surgió, así sin más.
¿Culpa de las hormonas? ¿Culpa de la necesidad? ¿Culpa de odiar a ese tipo de ave? Ni yo mismo lo sé, no me conozco lo suficiente todavía. Sería muy imprudente decir algo, así, sin pensar o sin llegar a comprenderlo, como muchos otros hacen inconscientemente llevándose por las ideas sociales que, en mi humilde opinión, no suelen ser las mas acertadas a la hora de constituir una persona casi perfecta, digo.

Por un lado, a pesar de las increíbles y momentáneas dudas que me surgen algunas veces, ése lado está totalmente claro. Pero... ¿que hay de la otra cara de la carta? ¿y si pertenezco al inmaculado y fino borde que se encuentra entre las dos caras? La fina y casi imperceptible perfección...
Sí, me atrevo a definir esa variedad de gustos "perfección". ¿A quién no le gustaría quitarse de en medio una gran preocupación? Es un lastre menos que acarrear en la vida.
Sí, se me hace perfecto. Quizás sea lo mismo de siempre, la búsqueda de la perfección lo que haga a mi cerebro pensar así o, en definitiva, forme parte de la auténtica realidad de mi ser.

Me gustan, en todos los sentidos.
Pero... lo que indica el otro lado de la carta... no estoy seguro de que siento hacia ese lado. Ese lado me muestra el verdadero significado de la amistad. Pero... ¿y si en verdad me muestra más significados que no se leer debido a que nunca se ha dado el momento adecuado? Atracción... no se si llega a ser eso. Lo que sí se es que más de una vez se me a acelerado las pulsaciones y mi sangre a brotado en sitios de manera acelerada por ese otro lado.

Y... ¿quién sabe? a la hora de disfrutar y de llegar a otro mundo, de sentir que tocamos el cielo, de levitar y alejarnos de lo que nos rodea... ¿quién sabe si podremos disfrutar de otras maneras que nunca hemos probado? Frente a las dudas... es mejor resolverlas que dejarlas crecer y explotar en nuestra cabeza.


1 comentario:

  1. Pues creo que tienes mucha razon, jamas terminamos de conocernos a nosotros mismos, ni a los demas, tal vez sabemos nuestros limites y eso solo tal vez Me encanta lo que escribes ;D soy tu fan XD

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